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Nicolás Maduro delegó 14 de sus atribuciones ejecutivas al vicepresidente Tareck El Aissami


El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, delegó 14 de sus atribuciones a su vicepresidente, Tareck El Aissami, entre las que destacan dictar decretos relacionados a traspasos presupuestarios, expropiaciones y el nombramiento de viceministros, entre otros, según se publicó en la Gaceta Oficial.

En el decreto 2.695 de la gaceta 41.083, con fecha del 25 de enero de este año, el jefe de Estado venezolano señala que estas obligaciones las delega "con el supremo compromiso y voluntad de lograr mayor eficacia política y calidad revolucionaria".
También señala que el vicepresidente "representa una figura jurídica que permitirá agilizar el trámite de materias sujetas a la decisión del primer mandatario nacional".

De acuerdo con esta publicación, El Aissami podrá "dictar decretos mediante los cuales se efectúen traspasos presupuestarios de los Ministerios del Poder Popular", nombrar a viceministros, presidentes y miembros de juntas directivas de los "entes descentralizados".

Tendrá la facultad de autorizar la "creación, modificación, supresión o liquidación" de esos entes descentralizados y la transferencia de las acciones de las empresas públicas nacionales; aprobar o negar la presentación de puntos de cuenta de los ministros, además de autorizar la adquisición de divisas para los ministerios.

Asimismo, podrá dictar decretos de "expropiación o adquisición forzosa", con previa instrucción del presidente, y declarar "la insubsistencia a los presupuestos de egresos de los ministerios del poder popular", así como aprobar o negar los puntos de cuentas de los presupuestos de los entes descentralizados.

El vicepresidente ahora será el encargado de firmar y aprobar los actos para el "otorgamiento de jubilaciones especiales" a funcionarios de la administración pública y, además, contará con la potestad de exonerar total o parcialmente el Impuesto de Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Sobre la Renta (ISLR).

Otras de las actividades que delega Maduro a El Aissami son "la rectificación a los presupuestos de egresos de los ministerios", el otorgamiento de prórrogas para la "supresión o liquidación de órganos o entes" de la administración pública y su actuación como "miembro o presidente" de órganos colegiados.

La gaceta destaca que Maduro "se reserva el ejercicio de las atribuciones y la firma de los actos y documentos delegadas conforme al presente decreto, en el momento que lo considere" y que el vicepresidente "deberá presentar mensualmente una relación de las actuaciones que realice" a partir de este decreto.

El pasado 4 de enero, Maduro anunció como nuevo vicepresidente de su Gobierno a El Aissami, quien hasta ese momento se desempeñaba como gobernador del céntrico estado Aragua.

El mandatario venezolano pidió a El Aissami, en ese entonces, ocuparse de la seguridad del país y luchar contra los "terroristas de la extrema derecha".

Tareck El Aissami, una figura polémica

Figura importante durante la gestión de Hugo Chávez, Tareck El Aissami fue nombrado por Nicolás Maduro como nuevo vicepresidente. El ex ministro del Interior, de origen sirio-libanés, es uno de los principales dirigentes chavistas investigados por la DEA por narcotráfico. Además, está vinculado a Hezbollah.

En los últimos años, supo consolidar su influencia en la cúpula del régimen bolivariano.

Gracias a su radical manera de expresar apoyo a la "revolución", se ganó la simpatía de Hugo Chávez, quien, ante la necesidad de sumar "caras nuevas" para mostrar una imagen distinta del chavismo, lo sumó a su gabinete en 2007.

El Aissami se desempeñó como viceministro de Seguridad Ciudadana y luego reemplazó a su jefe inmediato, Ramón Rodríguez Chacín, en el Ministerio del Interior y Justicia, cargo que desempeñó hasta 2012.
En esos tiempos en que comenzó a deteriorarse la salud de Chávez, El Aissami empezó a acumular cada vez más poder dentro de las filas de su partido (es vicepresidente de la región centro-occidental del Partido Socialista Unido de Venezuela) y también a nivel nacional.

Sin embargo, su gestión en el gabinete chavista se vio marcada por las acusaciones de narcotráfico.

En 2015, el diario español El País informó que El Aissami entregó a sus países de origen a la mayor cantidad de capos colombianos de la droga.

El escándalo que marcó su gestión, en tanto, fue la captura del narcotraficante venezolano Walid Makled, atrapado en Colombia y extraditado después de varios meses a Venezuela. En el intervalo ofreció entrevistas a funcionarios de la DEA y fue entrevistado por periodistas interesados en la trama del Cártel de los Soles.

Makled confesó que él le pagaba al ministro El Aissami para enviar cargamentos a través de Venezuela.

La acusación de Makled carece de valor para el gobierno venezolano por su condición de delincuente sentenciado a 14 años de prisión, pero tiene un valor para Estados Unidos. Sus declaraciones concuerdan con otras fuentes que, en ese país, han señalado que El Aissami entregó a Makled porque mantenía una deuda derivada del negocio de la droga.

La causa, que involucra acusaciones de lavado de dinero y tráfico de droga, fue gestionada por la Administración de Control de Drogas (DEA) y se centró –además de en El Aissami y otros chavistas de alto rango– en uno de los políticos más poderosos de Venezuela, el ex presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello.
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