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Conferencia de paz de París: mensaje equivocado, momento equivocado, lugar equivocado

Conferencia de Paz de París
Conferencia de Paz de París realizada el 15/01/2017 (Foto: AFP)
La semana pasada, varias capitales europeas tuvieron la amabilidad de proyectar la bandera de Israel en una muestra de solidaridad tras el ataque con un camión en Jerusalém. Mientras estábamos muy emocionados de ver nuestra bandera flameando, por desgracia, los europeos demostraron una vez más que sólo se puede confiar en que hagan demasiado poco y demasiado tarde. Su gesto empático en completa contradicción con la política destructiva que están llevando contra Israel.
Hace sólo unas semanas, los franceses y los británicos levantaron la mano a favor de una resolución contra Israel en el Consejo de Seguridad , y el domingo convocaron los países del mundo en París para otra marcha de la locura destinada a hacer cumplir el contenido de la resolución bajo el título engañoso de una conferencia de promoción de la paz. La conferencia de París transmite el mensaje equivocado en el momento equivocado y en el lugar equivocado.

El mensaje:

La conferencia no cambiará nada en el terreno. Al igual que nada cambió en el terreno después de la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que reconoce a los palestinos como un estado observador no miembro. Todo lo que hará es elevar las expectativas, que sólo aumentará la frustración y la violencia. Albert Einstein definió la "locura" como hacer la misma cosa una y otra vez y esperar resultados diferentes. ¿Cuándo será el día en que la comunidad internacional finalmente se de cuenta de que la concesión de logros unilaterales a los palestinos una y otra vez, es simplemente el camino equivocado?
Más allá de la etiqueta, los fuegos artificiales y los croissants crujientes, esta conferencia carece de todo contenido real. Las conferencias internacionales están destinadas a servir como una cubierta en la que las partes trabajan para llegar a un acuerdo antes de mantener las negociaciones directas. Esa es la forma en que se hizo en Madrid, Oslo y Camp David. El trabajo de la comunidad internacional es el de proporcionar incentivos a los dos lados con el fin de que se sentaran en la mesa de negociación y que sea claro para ellos que sin negociaciones ambos pierden. Pero parecen estar haciendo todo menos eso.
Se espera que la conferencia refuerce la resolución escandalosa del Consejo de Seguridad, que anima a un boicot a Israel y determina, entre otras cosas, que el Muro Occidental, el barrio de Gilo y otros lugares son territorio palestino ocupado. Por supuesto que la conferencia no se ocupará de los obstáculos reales para la paz, como la negativa palestina a reconocer a Israel como Estado judío, por lo que sus resultados son como una crónica anunciada. En lugar de acercar a las partes, se espera que las empuje fuera de la mesa de negociación, profundice el estancamiento e incentive a la violencia.

El momento:

La conferencia de París se celebra en un momento miserable - sólo días antes de que la nueva administración estadounidense juramente y con las próximas elecciones en Francia de telón. Un postre frío y sin sabor dado a Israel por cortesía de la administración de Obama, acompañado por improvisados entremeses de la cocina francesa, servido un momento antes de que se sustituya al chef.

El lugar:

Sí a una conferencia en El Cairo, no a una conferencia en París. No hay duda de que el proceso de paz entre Israel y los palestinos se tiene que reiniciar, pero no en la forma de una conferencia internacional sino a través de una conferencia regional en un formato "2 + 6" - en presencia de Egipto, Jordania, Arabia Saudita, los estados del Golfo, Israel y los palestinos, con la mediación de los Estados Unidos y Rusia, dada la transición de poder estadounidense y la nueva dinámica entre las potencias mundiales. Tal conferencia incluiría a los principales actores regionales y podría crear apalancamientos que permitirían a los palestinos a regresar a la mesa de negociación que abandonaron hace más de dos años.
Reiniciar el proceso de paz y el entendimiento requiere responsabilidad real. Es hora de que la comunidad internacional se de cuenta de que el liderazgo palestino no necesita una gala americano-francesa, sino alguien que sepa cómo remover y poner de nuevo la mesa de negociación.

Por: Ron Prosor, ex representante permanente de Israel ante las Naciones Unidas, es el Presidente de Abba Eban Chair of International Diplomacy en el Centro Interdisciplinario Herzliya (IDC).
Fuente: Ynet News | Traduce: © estadodeisrael.com
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